Cómo hacer un marcapáginas original de los 7 pecados capitales

Perder la página que indica por dónde vas en la lectura de un libro, dejar para después la indicación de tus párrafos favoritos sabiendo que perderás mucho tiempo tratando de volverlo a encontrar, doblar las esquinas de las páginas como recordatorio, etc. Desde 7PecadosCapitales.net informan que hay varios pecados que debemos evitar cometer a la hora de leer un libro que nos gusta o que simplemente debemos estudiar como asignatura académica, y no pocos están relacionados con la necesidad de indicar páginas en la medida que avanzamos en la lectura, pero muchas veces no tenemos a la mano un marcapágina que nos ayude con la tarea.

Es por eso que te traemos una opción muy sencilla hecha con materiales económicos, que puedes hacer tú mismo en cualquier momento del día. Los materiales son:

– Tarjetas con dibujos de cada uno de los 7 pecados capitales, o en su defecto, imprimir en cartulina los diseños de los 7 pecados capitales que puedes bajar de Internet. Lo ideal es que los motivos sean pequeños.

– 7 Clips grandes

– un trozo mediano de cartulina unicolor o estampada de tu preferencia

– Barra de silicón

– Pistola de silicón

– Tijeras

Procedimiento:

  1. Recorta los 7 dibujos de la tarjeta o de la cartulina que imprimiste.
  2. Coloca un poco de silicón en la parte inferior trasera del dibujo y rápidamente pega un clip por el extremo ovalado, cuidando que quede libre la parte donde se encajan las páginas.
  3. Recorta un círculo lo suficientemente grande como para cubrir la parte de atrás del dibujo donde se une con el clip, y pégalo con más silicón con la intención de reforzar el marcalibros y que no se vea el empate de los elementos.
  4. Repite el proceso para completar los 6 pecados capitales restantes.

Ya no tienes excusa para seguir pecando cuando quieras retomar la lectura o releer tus partes favoritas.

Cómo hacer un marcapáginas original de la Mano de Fatima

La Mano de Fátima es uno de los más amuletos más buscados no sólo para protección, sino también para procurar las condiciones para una buena vida. Por eso, no está demás tenerlo en la mayor cantidad de situaciones en nuestra vida diarias, y si te gustan los libros, seguramente te será útil un marcapáginas que procure tu bienestar general al tiempo que te ayuda a no perder de vista la lectura. Aquí te enseñamos a hacer uno muy fácilmente para un resultado original y elegante.

Todo lo que necesitarás es lo siguiente:

– Cinta de Jacquard del mismo largo del libro para el que quieres usar el marcalibros (o una medida promedio) más 10 centímetros. El ancho es a tu gusto.

– Dos capuchones para bisutería entrada plana de la misma anchura que la cinta elegida.

– 2 Mano de Fátima pequeñas.

– 2 aros de bisutería pequeños.

– Barra de silicón.

– Pinzas de bisutería.

– Pistola de silicón.

Aquí está procedimiento para armarlo:

  1. Con la ayuda de las pinzas de bisutería, abre uno de los aros pequeños y engancha en él tanto una Mano de Fátima como uno de los capuchones a través del orificio. Cierra el aro aplicando suficiente presión y repite el proceso con los materiales restantes. Así, están listos los colgantes o “charms” que van a adornar cada extremo de la cinta.
  2. Para rematar las orillas de cada extremo de la cinta, dobla dos veces una pequeña pestaña, fija con silicón. De esta manera haces que la cinta tenga más cuerpo en las puntas, para que el capuchón se agarre con más firmeza.
  3. Calza dentro de uno de los capuchones una de punta las puntas de la cinta que acabas de rematar y, usando la pinza de bisutería, cierra el capuchón aplicando suficiente presión no sólo para que se doble sino también para que quede muy bien agarrado a la cinta. Repite el proceso del otro lado. Y listo, ya tienes un marcapáginas de la Mano de Fátima.

Puedes leer más sobre este este amuleto en LaManoDeFatima.net, una web referente de la mano de Fátima junto su significado, historia y leyendas. En esta web me he basado para escribir este artículo por lo que la recomiendo mucho.

Cómo hacer un marcapáginas original de un atrapasueños

Si eres un lector, seguramente eres un soñador, de esos que se mete de cabeza en las historias y que de tanto en tanto tiene que cerrar el libro para volver a la realidad. Pero, cómo recordar en qué parte de la historia quedaste sin doblas las hojas del libro? Y lo más importante, cómo volverte a conectar con el sentimiento de la narrativa que tuviste que interrumpir.

La solución perfecta es un marcapáginas con atrapasueños, y aquí te enseñamos a hacerlo como tú mismo. Para este diseño, debes haber realizado un atrapasueños pequeño con anterioridad, o comprar uno simple hecho.

Todo lo que necesitarás son los siguientes materiales:

* Un atrapasueños pequeño

* 1 ½ metro de hilo encerado unicolor, o 50 centímetros de diferentes colores. Puedes sustituirlo por otro tipo de mecatillo para bisutería o manualidades.

* Un abalorio de tu preferencia.

* Plumas de tus colores favoritos.

Instrucciones:

– Empieza por hacer la trenza que mantendrá la página marcada, amarrando por un extremo tres tiras de hilo encerado de aproximadamente 50 centímetros de largo cada uno, y engánchalo por esa unión al aro del atrapasueños.

– Una vez fijados los hilos al atrapasueños con el primer nudo de la trenza, sigue tejiendo una crineja tradicional u otro tipo de tejido de tu preferencia hasta lograr la longitud que permita que el atrapasueños sobresalga por la parte superior del libro, dejando una cola de hilos sueltos por la parte inferior. Lo normal son unos 25 centímetros de largo aproximadamente.

– Antes de cerrar la crineja, introduce el abalorio al final.

– Has un nudo de seguridad de la trenza.

– Corta el excedente, determinando el largo deseado.

– Finalmente, amarra las raíces de las plumas con hilo, y átalas al atrapasueños en el extremo opuesto a la trenza.

MINI RESEÑA: FUERA LLUEVE, DENTRO TAMBIÉN. ¿PASO A BUSCARTE? – ANTONIO DIKELE

-Opinión Personal-

Lo primero que me llamó la atención de este libro, a parte del título tremendamente largo fue los temas que trata. Tan al día como el racismo, el desamor y los problemas familiares y es que, ¿quién no conoce a alguien que haya pasado por esas cosas? Desgraciadamente, vivimos en un país en el que los problemas con la raza siguen a la orden del día aunque señores, estemos en pleno siglo XXI.

Si bien es una temática de la que no suelo leer demasiado, entre sus páginas no vamos a encontrarnos con una historia que sigue una línea temporal recta y marcada, pues Antonio, nuestro protagonista nos va metiendo en su vida poco a poco, con tintes de diario que me han acercado muchísimo a su personaje. El autor nos cuenta la lucha de nuestro personaje desde el corazón, abriéndose al lector y permitiéndonos conocer sus miedos, sus fracasos y sus virtudes.

Por otro lado, destaco la edición del ejemplar y es que cada capítulo, cada título, es como una pequeña lista de reproducción que nos ayuda a meternos en situación. No es una novela que tenga un desarrollo como tal, es más un conjunto de sensaciones y pensamientos que nos llegan en forma de mensajes, frases y como he dicho anteriormente, canciones. Antonio, nuestro protagonista, se expresa ante la situación que está viviendo, ve cómo su relación se va desvaneciendo frente a sus ojos. Pero también de cómo lo va superando.

Me preguntaréis si lo recomiendo. Sí, lo recomiendo. Pero sabiendo que no es un libro correlativo, ni lineal. En el libro simplemente vas leyendo la vida de un chico de color, con muchas necesidades económicas, pero que tiene un gran corazón y lo demuestra mostrándonos cómo es su mundo y lo duro qué ha sido. Conocer que hay un pequeño caos, pero que hay frases para no olvidar, y que te hará replantearte tu vida y empezar a ser más generosa y menos intolerante. Y es que es sólo la punta del iceberg de una lucha que en la que tienen que combatir muchos de nuestros vecinos.

Un libro que me ha parecido esencial leer teniendo en cuenta los problemas políticos, los atentados y la lucha en la que están sumidos nuestros vecinos. No sólo Bélgica y Francia, sino Siria, Irak, Paquistán…. Desgraciadamente, tendemos a olvidarnos de ellos.

Fuera llueve, dentro también… ¿paso a buscarte? Es una novela de corte juvenil que nos relata la crudeza que muchos otros jóvenes sufren día a día. Un mundo lleno de odio, homofobia, indiferencia e intolerancia que tenemos frente a nuestros ojos, y a la vez nos descubre la importancia de la amistad, la familia y de apostar por el amor verdadero. Un viaje lleno de reflexiones. Una novela franca tratada desde el más puro respeto.